En México,comer bien se ha vuelto cada vez más costoso para miles de familias. De acuerdo con datos de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024 los hogares destinaron en promedio 37% de su ingreso mensual a la compra de alimentos y bebidas, convirtiéndose en uno de los rubros más altos del gasto familiar.
Además, el precio de la canasta básica aumentó 6.2% anual, según Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), afectando especialmente a hogares de ingresos bajos y medios.
El delivery diario, la falta de planeación y las compras impulsivas son factores que disparan el presupuesto sin que nos demos cuenta.
Un ejemplo claro: si una persona gasta $150 pesos diarios en comida a domicilio, al mes esto equivale a más de $4,500 pesos, sin incluir otros gastos básicos.
La consecuencia: endeudamiento, poca alimentación saludable y pérdida de control financiero.
Si tu gasto en comida supera el 35% de tu ingreso, si frecuentemente compras por impulso o si terminas desechando alimentos por caducar, es momento de ajustar hábitos.
Ahorrar no significa comer mal, sino cambiar la estrategia: planificar, comprar con inteligencia y aprovechar al máximo cada ingrediente.
Cocina porciones que puedas refrigerar y reutilizar.
Evita pedir delivery más de 1 vez por semana.
Lleva un registro mensual de gastos en alimentos.
Reutiliza sobras de forma creativa para no desperdiciar.
¿A dónde acudir si el gasto ya te rebasó?
Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef): asesoría gratuita sobre presupuestos familiares. Tel: 55 5340 0999
Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco): orientación sobre precios de alimentos y alertas de abusos comerciales. Tel: 800 468 8722.
Estadística
54.8% de la población mexicana gasta más de lo recomendable en alimentación, comprometiendo otros gastos esenciales como salud o educación.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y sigue la información más de cerca
Medidas de prevención
Elaborar una lista de compras semanal y respetarla.
Evitar supermercados con hambre o sin presupuesto definido.
Priorizar alimentos frescos y de temporada.
Comparar precios en al menos tres lugares antes de comprar.
Cocinar en casa al menos 5 días a la semana.
Congelar alimentos para prolongar su vida útil.
Establecer un tope mensual de gasto en comida y delivery.
CONSULTAMOS
Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024.