En un país donde más de la mitad de los hogares tiene algún tipo de deuda —el 56.9% según la ENFIH— la pregunta deja de ser si endeudarse, sino cómo hacerlo conscientemente.
En la más reciente Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI), el 17.1% de las personas consideró que su nivel de deuda era “alto o excesivo”, y casi la mitad (48.9%) lo calificó como moderado.
Endeudarse no es un pecado per se. Lo que marca la diferencia es el uso, la capacidad de pago y el futuro que puede generar esa deuda.
En el imaginario colectivo se considera toda deuda como “mala”, pero la realidad es más matizada: hay deudas que incluso empujan tu crecimiento económico si se usan como palanca.
Señales de que tu deuda te domina
Pagas solo el mínimo en tu tarjeta y el saldo sigue creciendo.
Debes varios créditos al mismo tiempo (tarjeta, personal, nómina).
El pago mensual de todas tus deudas supera el 30 % de tus ingresos.
Te atrasas con frecuencia o ya estás en mora.
Sacas un nuevo crédito para pagar uno anterior (bola de nieve).
Has dejado de ahorrar o sacrificado necesidades básicas para pagar deudas.
Cuando ves estos síntomas, no es una exageración: estás en riesgo de caer en sobreendeudamiento.
La diferencia clave: deuda “buena” vs deuda “mala”
Deuda buena (o inversión): aquella que te permite crear valor, ofrecer explotación productiva o generar ingreso futuro. Por ejemplo: adquirir estudios superiores, un negocio con potencial, vivienda que pueda revalorizarse, remodelaciones productivas, maquinaria para emprender.
Deuda mala (o destructiva): aquella que se contrae para consumo efímero, bienes que pierden valor rápido, vacaciones a plazos, gadgets que quedarán obsoletos, ropa de moda que no ves como inversión. Si usas el crédito para comprar lo que “quieres” y no lo que “necesitas”, estás en zona de riesgo.
¿Dónde acudir para ayuda y orientación?
CONDUSEF (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros)
Teléfono: 55 5340 0999 (opción crédito/quejas)
Sitio: condusef.gob.mx
Banco de México / Programa de educación financiera
Línea directa para orientación en finanzas personales y educación financiera (revisar en su portal oficial).
Estadística
56.9% de los hogares mexicanos tienen alguna deuda (hipotecaria o no hipotecaria).
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Medidas de prevención para evitar caer en la trampa
Elabora y revisa un presupuesto mensual realista, con rubros y límites.
Separa un fondo de emergencia (3 a 6 meses de gastos) antes de endeudarte.
Evalúa la relación costo-beneficio: si el crédito no produce más que su costo, no conviene.
Lee las letras pequeñas: comisiones, penalizaciones, seguros escondidos.
Busca comparación entre instituciones: tasas, plazos y condiciones.
No uses el crédito como “rescate emocional” o para aparentar status.
Revisa tu historial crediticio antes de solicitar nuevos productos.
CONSULTAMOS:
Inegi
Encuesta Nacional sobre Salud Financiera
Condusef
Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares