En México, miles de adultos mayores enfrentan una carga económica silenciosa: el aumento del costo de vida y la falta de información sobre apoyos oficiales.
De acuerdo con el INEGI, este sector destina hasta el 40% de su pensión a la canasta básica, mientras que servicios como agua, predial y transporte representan un gasto continuo que podría reducirse con beneficios ya disponibles.
Sin embargo, por desconocimiento y falta de acompañamiento, muchos pierden dinero cada mes sin notarlo.
Los síntomas son evidentes: retraso en pagos por falta de liquidez, compra de medicamentos sin comparar precios, poco acceso a actividades culturales y dependencia económica de hijos o familiares.
A esto se suma una brecha digital: menos del 30% de adultos mayores usan aplicaciones móviles bancarias, según la ENDUTIH, lo que limita oportunidades de ahorro.
Entre los apoyos más valiosos está la tarjeta Inapam, con descuentos en más de 11 mil establecimientos; transporte gratuito; deducciones de entre 5% y 100% en predial y agua, según entidad; y rebajas en medicamentos, laboratorios, hoteles y mensajería. Además, museos y zonas arqueológicas del INAH ofrecen entrada libre para mayores de 60 años.
Ignorar estos beneficios es como sostener un gasto hormiga masivo. Acompañarlos a tramitar su tarjeta, enseñarles a usar apps y hacer una lista de descuentos cercanos son pasos simples que fortalecen la economía familiar. Cuidar sus pesos es también cuidar su tranquilidad.