La comunicación es un derecho humano. Sin embargo, miles de personas en México enfrentan barreras para expresarse y ser escuchadas. La lengua de señas mexicana (LSM) se convierte en un puente para romper esos muros, y hoy el Estado de México da un paso decisivo con la apertura de laAcademia de Lengua de Señas, un espacio donde cualquier persona puede inscribirse para aprender este idioma y fomentar la inclusión.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México viven más de 2.4 millones de personas con discapacidad auditiva, lo que representa cerca del 2% de la población total.
De ellas, miles enfrentan obstáculos para acceder a la educación, la salud, el empleo y hasta la vida cotidiana, porque la sociedad no está preparada para comunicarse con ellas.
El desconocimiento de la LSM se refleja en síntomas claros: aislamiento social de personas sordas, barreras para encontrar empleo, problemas de acceso a la educación básica y superior, así como limitaciones en servicios de salud.
Estos problemas no solo afectan a quienes viven con discapacidad auditiva, también a sus familias, que muchas veces no pueden comunicarse con ellos de manera plena.
Aprender lengua de señas no es una moda ni un requisito burocrático: es una herramienta poderosa de inclusión.
Por ello, el Gobierno del Estado de México impulsa esta academia gratuita como parte de su compromiso con los derechos humanos, la equidad y el acceso universal a la comunicación.