Contaminación auditiva: estos son los ruidos que más dañan tu oído
El ruido es considerado uno de los contaminantes más agresivos; constituye un problema medioambiental y social que afecta la calidad de vida y salud de la población.
Entre las principales causas de la sordera está la contaminación auditiva; el ruido es uno de los contaminantes más agresivos
El tráfico, sirenas de ambulancias y silbatos son de los ruidos que más dañan tu oído y que son parte de la contaminación auditiva de una ciudad; su exposición prolongada te pueden dejar sordo.
Aproximadamente 2.3 millones de personas padecen discapacidad auditiva en nuestro país, de las cuales, el 34 por ciento están edad productiva, es decir, de los 30 a los 59 años de edad.
Un 50 por ciento son mayores de 60 años; y cerca de 2 por ciento son niñas y niños.
Las principales causas de la sordera están en antecedentes familiares, edad avanzada, exposición a sonidos intensos o a música con alto volumen.
El límite para que el ruido no comience a perjudicar a las personas se ha fijado en 65 decibeles. El nivel normal de una conversación fluctúa entre 50 y 60 decibeles.
Si una persona es sometida al ruido de 100 decibeles por 15 minutos o de 110 decibeles por más de un minuto podría quedarse sorda.
El ruido es considerado uno de los contaminantes más agresivos; constituye un problema medioambiental y social que afecta la calidad de vida y salud de la población, causa trastornos físicos, pérdida de audición y desequilibrios psicológicos.
La exposición prolongada al ruido provoca efectos negativos a la salud como disminución de la capacidad auditiva o sordera, trastornos psicológicos como paranoia, irritabilidad, estrés, mal humor, alteraciones en el rendimiento intelectual.
La contaminación auditiva es un fenómeno que va en aumento sobre todo en las ciudades con alto nivel de industrialización o densamente pobladas.
La causa principal del ruido es la actividad humana el transporte, la industria, la construcción de edificios y las obras públicas.
Las personas suelen subestimar los efectos nocivos de los sonidos a alto volumen en el organismo, sin siquiera imaginar que alteran la audición.
Los ruidos que más dañan tu oído
140 decibeles:
Disparos.
Explosiones
130 decibeles:
Ruido de un avión percibido a 10 metros
120 decibeles:
Motosierras
Sirenas de ambulancia
116 decibeles:
Silbato fuerte
110 decibeles:
Conciertos
Alarma contra incendios
Trombón
Trueno
100 decibeles:
Equipos de construcción
90 decibeles:
Ruido del tráfico
85 decibeles:
Ladrido de perro
80 decibeles:
Fiestas
70 decibeles:
Gritos de personas
Enfermedades causadas por la contaminación auditiva:
Tinnitus (sordera inducida por el ruido)
Trastornos del sueño
Tensión arterial
Problemas cardiacos
Paranoia
Irritabilidad
Estrés
Mal humor
Dolor de cabeza
Taquicardia
Molestias digestivas
Disminución del apetito sexual
Infartos cerebrales
Así deben enfrentar los gobiernos la contaminación auditiva
Reconocer al ruido como un contaminante importante.
Legislar sobre todos los aspectos que inciden en el problema de ruido.
Cuantificar la población afectada (mapas, mediciones, investigación) y su costo.
Planeación cuidadosa del uso del suelo /vías de comunicación.
Dotar a las edificaciones (viviendas, escuelas, hospitales, etcétera) de una mejor protección (aislamiento) contra el ruido.
Clasificación de los efectos de los ruidos
Auditivos:
Está la pérdida auditiva permanente y el daño auditivo acumulado que se presenta, por ejemplo, en escenarios laborales donde hay maquinaria
No auditivos:
Se han dividido en fisiológicos, e incluyen alteraciones de las funciones del sistema nervioso autónomo, esto es, alteraciones circulatorias, cardiacas, respiratorias, endócrinas, de la presión sanguínea, del sistema digestivo y del sueño, entre otras; psicológicos, como la disminución del bienestar general, el aumento de la irritabilidad y la pérdida de la concentración; y en la salud, como estrés e hipertensión, los cuales pueden desencadenar, a la larga, alguna enfermedad cardiovascular.
¿Cómo prevenir la contaminación acústica?
Evitar vehículos de motor e ir al trabajo o escuela en bicicleta o patinete eléctrico, así también contribuyes a usar un medio de transporte sostenible.
No abusar del uso del claxon, solo usarlo cuando sea necesario.
Si se puede evitar poner la lavadora, secadora por la noche o hasta la aspiradora, mejor, para así no molestar a los que están durmiendo.
No hables muy fuerte ni grites.
Ajustar moderadamente el volumen de los elementos electrónicos, como el ordenador, televisión, altavoces, videoconsolas, etc.
Si tienes una mascota, procura que no moleste a los demás con sus ladridos o cualquier otra cosa.
¿Quién regula el ruido de una ciudad?
60 decibeles de ruido es lo que soporta una persona sin problema, según la Norma Oficial Mexicana 081
Hasta 85 decibeles puede oír una persona en tanto no sea un ruido constante.
68 decibeles es el límite permitido para el día.
65 para la noche.
90 decibeles de exposición, de manera habitual, puede producir la pérdida de la audición.
¿Cómo proteger tu salud auditiva de los ruidos nocivos?
Mantén la distancia de los altavoces
Reduce el volumen cuando escuches música
Usa tapones para los oídos cuando tengas que estar en ambientes ruidosos
Evita los entornos con ruido y mantén la calma en su lugar de trabajo
Otros factores de riesgo de la discapacidad auditiva:
Hipertensión arterial sistémica.
Diabetes mellitus.
Enfermedades infecciosas virales como sarampión, varicela, rubeola.