Tras más de dos décadas sin intervención mayor, el Periférico Norte entra en su fase final de reconstrucción. El Gobierno del Estado de México reporta un avance del 75% en una de las arterias más transitadas del país.
La obra forma parte del programa “2026, Año de las Obras” impulsado por la administración de Delfina Gómez Álvarez, con el objetivo de modernizar infraestructura clave para la movilidad metropolitana.
108 kilómetros en intervención
El proyecto contempla la rehabilitación de 108 kilómetros, desde los límites con la Ciudad de México hasta la autopista México–Querétaro. Hasta ahora, 81 kilómetros han sido intervenidos.
El tramo impacta directamente a municipios como Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán y Tepotzotlán, zonas clave para la conexión industrial y urbana del Valle de México.
Tráfico intenso, obra contrarreloj
Por esta vía circulan diariamente más de 200 mil vehículos, lo que equivale a más de dos autos por segundo.
Para atender esta carga, los trabajos se realizan en cuatro frentes simultáneos, con maquinaria especializada y la participación de cerca de dos mil trabajadores.
La intervención abarca carriles centrales y laterales, con renovación total de la superficie de rodamiento.
La obra abarca 108 kilómetros clave para la movilidad del Valle de México. Foto: Especial
Menos tiempo, más seguridad
Uno de los principales beneficios será la reducción en tiempos de traslado, estimada entre 15 y 20 minutos en recorridos completos. También se prevé una mejora en la seguridad vial y en la eficiencia del flujo vehicular.
La modernización de esta arteria busca responder a una demanda histórica de usuarios que dependen diariamente de esta conexión.
El Periférico Norte forma parte del Anillo Periférico, concebido en 1925 por el arquitecto Carlos Contreras como respuesta al crecimiento urbano. Su construcción arrancó en los años 50 y se consolidó en 1961.