Texcoco estrena represa para asegurar agua agrícola todo el año
Durante la inauguración de la obra, la gobernadora Delfina Gómez anunció la construcción de una segunda olla de captación para ampliar la disponibilidad de agua en beneficio de los productores de la región. Foto: Especial
Nueva represa en Santa María Nativitas impulsa al campo de Texcoco con agua para riego, sequía y producción agrícola sostenible
Con el objetivo de asegurar agua para la producción agrícola durante todo el año, la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, entregó una represa de captación en la comunidad de Santa María Nativitas, en beneficio directo de productores de la región de Texcoco.
La infraestructura tiene capacidad para almacenar más de 50 millones de litros de agua, volumen clave para sostener la actividad agrícola en temporadas de escasez y fortalecer cultivos florícolas en la zona.
Durante el acto, la mandataria estatal anunció que su gobierno respaldará la construcción de una segunda olla de captación en la comunidad, luego de una solicitud directa de productores locales.
El objetivo es ampliar la capacidad de almacenamiento y evitar que la falta de agua obligue a los campesinos a abandonar o vender sus tierras.
La obra forma parte del programa “Transformando el Campo” y se suma a otras 23 ollas de captación de menor escala. En conjunto, estas acciones permiten una capacidad superior a los 204 mil metros cúbicos de almacenamiento.
La estrategia busca aprovechar el agua de lluvia y reducir el impacto de los periodos de estiaje, que afectan directamente la producción agrícola.
La nueva represa de captación en Santa María Nativitas permitirá almacenar más de 50 millones de litros de agua, una reserva estratégica para enfrentar el estiaje y fortalecer la producción agrícola de Texcoco. Foto: Especial
Trabajo técnico y participación local
La secretaria del Campo, María Eugenia Rojano Valdés, explicó que la obra incluyó desazolve, reforzamiento de taludes y colocación de geomembrana, además de la participación activa de los productores.
La inversión pública se complementó con mano de obra local y aportaciones para la operación de maquinaria, consolidando un modelo de colaboración directa.
Con esta infraestructura, el gobierno estatal busca estabilizar el suministro de agua, elevar la productividad agrícola y dar mayor certidumbre a las comunidades rurales que dependen del agua para sostener su economía.