Las grandes excavaciones que se plantean hacer para alojar “megacisternas” pueden ser aprovechadas para averiguar los puntos de recarga de acuíferos, a la vez de poder realizar un rediseño vial al recubrirlas.
La verdadera regeneración no está en volver a construir prisiones de concreto sino en reconsiderar cómo estamos solucionando nuestros problemas urbanos.