La ley de la AMEQ sienta las bases para organizar la multitud de opciones de transporte público que existen en el estado, en diferentes condiciones de legalidad. Clasifica los vehículos de servicio público o especializado de transporte y prevé regular a los Servicios de Transporte a Demanda, como Uber, Didi, Cabify, Beat, etc. De igual manera, se plasma un claro esfuerzo para cambiar progresivamente hacia vehículos de bajas emisiones y de incorporar la perspectiva de género en la capacitación a conductores. Sin embargo, sorprende que no se haya hecho mayor énfasis en la promoción de la movilidad activa (tanto pública como privada), en la mejora de la accesibilidad universal de las calles, en la infraestructura para la intermodalidad segura y en el reforzamiento de los derechos y condiciones laborales de los conductores de transporte público.