*Periodista especializado en negocios y economía de América Latina.
Twitter @HugoSalvatierra
El interés por preservar el medio ambiento está permeando en casi todas las actividades económicas de América Latina y el sector restaurantero no es la excepción. Como muestra, distintos establecimientos ya incorporaron la gastronomía sostenible en sus modelos de negocio. ¿Se imaginan qué pasaría si todos implementaran estas prácticas?
Por ejemplo, se reducirían los impactos negativos al entorno, como la deforestación, el desperdicio de agua, la liberación de metano por parte del ganado, la pesca excesiva, la contaminación de los vehículos, los desechos de envases y embalajes y el consumo de energía de los equipos e inmuebles, entre otros.
Por esto, diversos establecimientos decidieron cambiar sus procesos. Incluso, algunos ya cuentan con el distintivo Estrella Verde Michelin, que surgió en 2020 para reconocer a los restaurantes de la Guía Michelin comprometidos con la gastronomía sostenible: siete se encuentran en Argentina, seis en México y tres en Brasil, muy lejos de los 93 de Francia, los 77 de Alemania y los 73 de Italia.
Entonces, dimensionemos el impacto que se generaría si los gobiernos y las cámaras implementaran programas para minimizar los residuos, el consumo de empaques contaminantes y el desperdicio de recursos como el agua y los combustibles, entre otros.
Los beneficios serían enormes si, de manera sistémica, la industria pusiera en práctica estas medidas en países como México, que cuenta con más de 642,553 unidades económicas relacionadas con lugares para comer (2023).