Este domingo se cumplieron dos meses del mandato de la primera presidenta del país, 61 días de decisiones, acciones y luchas de poder. Han pasado más cosas que en años enteros de otras administraciones: doce iniciativas de las 20 que prometió la presidenta en su primer día de mandato hoy ya son ley, en tiempo récord alrededor de 50 mil solicitantes quieren ser candidatos a juez o ministro federal. Se diseñó y ejecutó un gran operativo de inteligencia y seguridad para capturar a funcionarios coludidos con el crimen organizado, otro para decomisar mercancía ilegal china. La presidenta ha logrado calmar una devaluación del peso que amenaza todavía nuestra economía, no eliminó una crisis arancelaría, pero sí inició un diálogo con el próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
¡En dos meses! Durante el mandato de Vicente Fox hubo 31 artículos constitucionales reformados, en el mandato de Lázaro Cárdenas se reformaron sólo 15 artículos, de esa dimensión es el trabajo legislativo de estos meses. ¿Estos cambios son efectivamente una muestra del poder de la doctora Sheinbaum? O ¿Son el remanente de un mandato inacabado de López Obrador? ¿Fue la fallida iniciativa de “Supremacía Constitucional” impulsada por cuatro hombres, un intento de someter la presidencia al poder legislativo? ¿La decisión, quizá impuesta, de incluir en la terna para la CNDH a Rosario Piedra fue un golpe en la mesa de un poder detrás de la presidenta o una fue una petición de las fuerzas armadas? ¿Hubo acarreo de abogados para poder llenar la convocatoria para candidatos a jueces y ministros? ¿El presupuesto de egresos será una imposición de la presidenta o de otro poder?
Nunca en la historia del país habíamos visto una renovación de este tipo en tan poco tiempo. Los cambios legislativos están acompañados de errores, aberraciones e incluso contradicciones debido a que se dictaminaron en la legislatura pasada y no se consideró necesario que los nuevos legisladores por lo menos las leyeran. ¿Hubo días con un vacío de poder? ¿Los partidos de oposición han llegado a un acuerdo con la presidenta mediante negociaciones individuales y en lo obscurito? Lo digo porque extrañamente en el polémico tema de la prisión preventiva el PAN votó dividido en el senado y los diputados de MC votaron con Morena la ley de ingresos. En otro tiempo otros gobernantes apenas se estarían acomodando; ahora vivimos un terremoto contra el poder de la presidentA.