El día 20 de enero, tomó posesión de la presidencia de Estados Unidos Donald Trump. Hace unos días en México, se cumplieron los primeros 100 días de la nueva presidenta, Claudia Sheinbaum. Ambos factores de la panorámica política de la región norteamericana tienen un alto impacto, posiblemente negativo, para el desarrollo económico e industrial de un estado como Querétaro. Los dos gobiernos apuestan a un nacionalismo exacerbado con poca colaboración con otras naciones, incluyendo aliados históricos.
¿Qué representa para Querétaro y su futuro en la cadena de suministro de manufactura? Las cadenas de suministro son entidades vivas y que toma tiempo crecer. La infraestructura logística, de proveedores, de calidad del capital humano y centros de ingeniería desarrollados en Querétaro son difíciles de duplicar en un corto o mediano plazo. La ubicación geográfica en la ruta de distribución hacia los mercados de Estados Unidos y Canadá ciertamente es privilegiada. Sin embargo, los cambios en factores políticos, sociales y económicos son inminentes. Por ejemplo, las olas de migración que tendrá México y, por ende, Querétaro, serán a un nivel nunca visto: retorno de los deportados de Estados Unidos y la llegada de migrantes de Centro y Sudamérica y el Caribe.
Contar con una política adecuada y programas bien planeados, más allá de la retórica política, es indispensable para aprovechar estas oportunidades que se desarrollarán en la cadena de suministro donde Querétaro es importante.
*Profesor de Ingeniería Industrial en el Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro