Hay que dar una respuesta para elegir entre la ética o el uso de la IA; en realidad es muy fácil la respuesta que hay que dar: siempre elegir la Ética.
La educación superior debe determinar los parámetros mínimos que permitan la vinculación entre la ética y la tecnología para todo proyecto de emprendimiento o innovación.
Como parte de los aspectos vitales en el proceso de enseñanza-aprendizaje, se deben plantear todo tipo de dilemas éticos, máxime si se está frente a cualquier tipo de proyecto innovador tecnológico, que incluya un referente metodológico de reflexión y de medición a partir del pensamiento crítico desde la ética. Resulta esencial que se concientice sobre el impacto que dicho proyecto pueda generar en las personas, en el ambiente o cualquier otro elemento en la vida de nuestro planeta.
La brecha digital que hoy en día, México y muchos otros países enfrentan, debe ser un objetivo esencial en todo emprendimiento innovador, para que con una visión ética sirva a la sociedad.
Por tanto, cualquier propuesta tecnológica debe ser atravesada por un juicio ético que hagan que la innovación sea segura, positiva, medible en el impacto a la vida de las personas y del medio ambiente. No hacerlo así, conlleva no solo responsabilidades graves sino la condena social de no aportar a un trabajo científico serio y seguro para la humanidad. La escuela enfrenta este gran desafío.
*Profesora del Departamento de Derecho de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. [email protected]