Primero, empecemos por saber qué es la pubertad: la pubertad es el periodo de transición entre la infancia y la edad adulta, en la que aparecen los caracteres sexuales secundarios, la velocidad de crecimiento aumenta hasta obtenerse la talla final, se logra la capacidad de fertilidad y reproducción.
¿En qué momento es normal que inicie la pubertad?
En las niñas, los cambios de la pubertad pueden empezar a partir de los 8 años y, en los varones, a partir de los 9 años.
Los cambios físicos de la pubertad en la niña suelen llevar un orden de aparición: crecimiento de las mamas, aparición de vello púbico y axilar, embarnecimiento, aumento de la velocidad de crecimiento y, por último, la aparición del primer periodo menstrual. Mientras esto pasa, el útero y los ovarios presentan cambios también: empieza a haber competencia de folículos que generarán ovulación y permitirán, más adelante, la posibilidad de embarazarse.
En los varones, los cambios físicos de la pubertad empiezan con el aumento del tamaño de los testículos y el crecimiento del escroto y el pene; aparición del vello pubiano, axilar y facial; aumento de la velocidad de crecimiento; desarrollo de la masa muscular y cambio del tono de voz. Al mismo tiempo, se va produciendo la espermaquia, que es la producción de espermatozoides viables.
Todos estos cambios deben pasar a su ritmo con una progresión gradual, cuando alguno de estos cambios aparece antes de las edades mencionadas, entonces, se llama pubertad precoz o, cuando aparecen de forma acelerada, se le llama pubertad rápidamente progresiva, esto es un motivo para consultar al especialista (endocrinólogo pediatra) para la valoración de los cambios del desarrollo.
Las causas de una pubertad precoz pueden ser condicionadas por un peso bajo al nacimiento, la herencia, algunos factores ambientales que funcionan como disruptores endócrinos y generan cambios acelerados en la madurez de los niños, sobrepeso, etcétera, pero también existen otras causas que pueden ser más delicadas e incluso graves, como tumores ováricos, tumores en el sistema nervioso central, tumores hepáticos, algunos problemas en las glándulas suprarrenales, etcétera.
Cuando se presenta una pubertad precoz y/o rápidamente progresiva y no se da tratamiento, generará, en la mayoría de los casos, una talla baja para la talla genética, cambios emocionales y psicosociales que pueden afectar el desarrollo de la autoestima, fricciones familiares, riesgos de depresión, uso de sustancias adictivas e incluso abuso sexual.
¿Cómo puedo ayudar a que el desarrollo puberal de mi hijo sea oportuno?
Acudir al pediatra a valoración del niño sano permite encontrar oportunamente signos que orienten a una pubertad precoz. El pediatra vigilará el crecimiento en talla y la ganancia de peso del menor desde el nacimiento hasta que inicien los cambios de la pubertad.
En casa, ofrecer una dieta balanceada, es decir, incluir, en cada alimento, proteínas, verduras, alimentos del grupo de los cereales, frutas y grasas vegetales, de preferencia, con productos naturales y no procesados ayudará a evitar la exposición a disruptores endócrinos como isoflavonas, las cuales se encuentran en algunos productos y conservadores de alimentos. Se debe procurar evitar embutidos, enlatados, optar más por pan de panadería que por pan empaquetado y evitar alimentos que favorezcan el incremento de peso como carbohidratos en exceso, bebidas y alimentos azucarados. Es importante recordar que sí está permitido comerlos, pero siempre con medida. Esto ayudará a mantener un peso adecuado.
Mantener una actividad física diaria, la Academia Americana de Pediatría recomienda, en los niños, realizar una hora de actividad física diaria de moderada a intensa en mayores de 5 años.
Siempre vigilar cambios de conducta de los niños.
¿En qué momento debo acudir al endocrinólogo pediatra?
Todo niño debe de tener seguimiento por un médico pediatra de cabecera, la valoración por el endocrinólogo pediatra es importante siempre al inicio de los cambios puberales y se deberá dar seguimiento a la progresión de estos.
El endocrinólogo pediatra realizará una valoración de la maduración ósea, bioquímica y física del niño para considerar si es oportuno frenar la pubertad o estimular el crecimiento del menor.
Recuerda, la pubertad es una etapa de grandes cambios en el crecimiento y desarrollo de tus hijos. Es importante asegurarnos de que este proceso ocurra de manera saludable y dentro de los tiempos adecuados. Si necesitas más información, no olvides acercarte a tu médico.