El experimento de la elección judicial en México entró a su fase más vergonzosa, la campaña electoral.
En redes sociales circulan videos de aspirantes con posturas tan poco serias y extremosas, que preocupa la sola posibilidad de ganar la elección; aderezado con la confrontación mediática en el pleno de la SCJN entre dos de las candidatas a Ministras afines al grupo político en el poder.
Todo evidencia la falta de perfil para ocupar ese importante cargo para el país, porque la realidad es que México necesita aspirantes con capacidades comprobadas, que entiendan la seriedad de la impartición de justicia, se requieren juzgadores confiables y altamente calificados y esos perfiles no se encuentran a través de las campañas, sino con la elaboración de sentencias, con la aplicación de exámenes de conocimientos, o con entrevistas que revelen la preparación con que cuentan.
Eliminar los exámenes de oposición ha permitido que aspirantes con perfiles no adecuados tengan la posibilidad de decidir los conflictos más importantes de la República.