En los últimos días se ha desplegado una serie de polémicas en torno al sistema de salud. Recordemos que antes de 2018 existía el denominado Seguro Popular, que ofrecía servicios médicos a personas sin afiliación a algún sistema de salud como IMSS o ISSSTE.
Posteriormente, con la llegada del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se planteó que se pusiera en la Constitución el derecho a la salud gratuita, por lo cual se creó el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) que terminó desapareciendo por el fracaso para implementarlo. En este sentido, se impulsó el IMSS-Bienestar, con el cual se buscó atender esta situación, federalizando los sistemas estatales de salud.
Esta afiliación no es obligatoria, pues cada estado determina si es conveniente o no. Sin embargo, en los hechos, se ha visto que, conforme avanza Morena electoralmente gobernando estados, estos asumen la federalización del sistema de salud. En este caso, en Querétaro se ha determinado no sumarse a ello. No obstante, parece que, más allá de plantearse como prioridad la salud, el asunto se traba entre lo político y lo administrativo. Ojalá que se ponga en discusión nacional este tema, que es vital para los ciudadanos. Recordemos que venimos de una pandemia como la del COVID-19, que afectó seriamente a miles y miles de personas.
No escatimemos en fortalecer nuestros sistemas de salud, con transparencia y con apego a derechos.