Los resultados de la elección judicial reafirman que este mecanismo de selección de personas juzgadoras fue solo un pretexto para pintar de guinda al Poder Judicial. De los ganadores para Magistrados de Circuito, 287 fueron propuestos por el Poder Ejecutivo, 149 por el Legislativo, 56 por el Poder Judicial y sólo 22 candidatos ganadores se encontraban en funciones.
Lo avasallante de estos resultados, sumado a la posibilidad de que personas relacionadas con el crimen organizado, o personal que integra el Poder Judicial, pero en puestos operativos, sin la experiencia necesaria, sean los nuevos juzgadores, causa enorme alarma, pues si todas las instituciones que conforman el orden social van a la deriva, ¿qué clase de país seremos?
Hasta el supuesto ejercicio democrático del 1 de junio se vio ensombrecido con los resultados obtenidos en esta reciente elección, por la falta de participación de la ciudadanía; incluso, si se analizan las cifras obtenidas, ni el aspirante más votado superó el número de votos invalidados. Sin las habilidades necesarias ni el respaldo del pueblo, cómo lograrán los nuevos juzgadores mantener la balanza entre los poderes del Estado en favor de los mexicanos.