Logo Al Dialogo
21 de junio 2025

Alfonso Molina

El mejor compositor de música clásica del siglo XX, Igor Stravinski, solía decir: “Un buen compositor no imita, roba”, incluso, durante una conferencia, fue más allá para decir: “Me gusta mucho Mozart, tanto que robo su música y siento que tengo el derecho de robarla porque, a la gente, le encanta”.

De acuerdo a un artículo de The Guardian, “la música generada por inteligencia artificial (IA) representa, ahora, el 18 por ciento de todo lo que suben a su plataforma, o bien, 20 mil canciones al día”, es decir, música que fue generada por una computadora, no un humano, simplemente utilizando un ‘prompt’, para generarse en segundos en plataformas como Suno, Udio, entre otras.

Estas empresas, al ser demandadas por otras grandes compañías discográficas, de acuerdo a musicbusinessworldwide.com, aceptaron, en gran parte, haber utilizado el trabajo de varios artistas sin permiso a través de inteligencia artificial entrenada.

¿Tenemos, acaso, como usuarios, el derecho de utilizar algoritmos musicales de la gente que nos inspira para, después, proclamarla como nuestra? De acuerdo a la plataforma SimpleBeen, el 82 por ciento de los oyentes no distingue entre música creada por humanos y música creada por IA.

Otro aspecto a considerar en este tema es que, de acuerdo con The Guardian, hasta siete de cada 10 reproducciones de música generada por inteligencia artificial en la plataforma francesa Deezer son fraudulentas”, es decir, el 70 por ciento de dichas reproducciones son estafadores o artistas falsos, por lo tanto, al consumir esta música, estamos creando, como consecuencia, una industria de música de gente que no existe y está generando ingresos a través de bots.

En conclusión, las influencias siempre han estado y estarán ahí; sin embargo, predominarán, siempre, las ideas nuevas. Por ello, no deberíamos de llamarle, tal vez, “componer” al proceso de utilizar estas plataformas para evitar confusiones. Quizá, lo ético sería admitir que se están utilizando estas mismas para inspirarse y crear ideas o puntos de partida. Las estadísticas nos muestran que gran parte de la gente ya las está utilizando, por consiguiente, esta tecnología pasará a ser, a final de cuentas, una más con el tiempo que la gente usa como punto de partida o descarte.

Compositor. Profesor de tiempo completo de la Licenciatura en Tecnología y Producción Musical (LTM). Tec de Monterrey,Campus Querétaro.

Instagram:amolinacomposer.

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados