Estados Unidos cruzó la línea roja bombardeando instalaciones nucleares en Irán y entró en una guerra que oficialmente no ha declarado. La consecuencia inmediata para México será económica y directa: si se bloquea el estrecho de Ormuz, ruta crítica por donde transita gran parte del petróleo mundial, el precio de la gasolina se disparará dramáticamente. El golpe será inmediato para todos nosotros. La presidenta Sheinbaum prometió mantener artificialmente contenidos los precios del combustible; pronto deberá decidir si sostiene su promesa, con un costo altísimo para las finanzas públicas, o si nos traslada directamente la factura de esa decisión político-clientelar.
Detrás de esta crisis hay algo más profundo. Estados Unidos perdió interés en guerras lejanas que no generen beneficios inmediatos y aplica exactamente esa lógica con México: Trump sólo observa al país por el desastre del fentanilo y la migración, ignorando todo lo demás. Esto le conviene perfectamente al gobierno morenista, cómodo en su mediocridad: mientras no incomoden a Washington, pueden fingir gobernar, decir y hacer disparates, viajar con cargo al erario y enriquecerse sin oposición real. Morena se ha vuelto experta en eso. Se está autodestruyendo lentamente porque no tiene ideas para ejercer el poder, ni siquiera en su propio beneficio. ¿La oposición? Simplemente no existe.
México está lleno de caciques locales y políticos irrelevantes a nivel nacional. Samuel García y Enrique Alfaro se apagaron solos; MC no despega porque le falta liderazgo y dinero suficiente. En el PAN hay figuras inteligentes como Elías Lixa, Margarita Zavala o Ricardo Anaya, pero al partido le falta calle, les da flojera la gente, caminar y conectar. El PRI tiene un obstáculo insalvable llamado Alejandro Moreno: mientras él mande, nadie crecerá ahí. Vivimos atrapados en la apatía política, hundidos en la irrelevancia, esperando pasivamente que surja un salvador o un milagro. México necesita con urgencia una bomba política, una explosión profunda que destruya esta parálisis nacional. ¿Quién es el valiente que se atreve a detonarla?