El pasado 16 de julio concluyó oficialmente el Ciclo Escolar 2024-2025 para el nivel de educación básica a nivel nacional. En nuestro estado, más de 400 mil estudiantes y casi 14 mil docentes disfrutarán de las merecidas vacaciones de verano, para volver a reencontrarse en las aulas el próximo 1 de septiembre.
El pasado viernes, al terminar su evento de graduación, mis hijas me preguntaron qué hacía yo para divertirme en las vacaciones cuando era niño, a lo cual, ya en el coche de regreso a casa, les conté que, por las mañanas, me despertaba muy temprano y ayudaba a mi mamá en las labores del hogar: ordenaba mi cuarto, lavaba los trastes del desayuno y planchaba mi ropa del día. Por la tarde, después de comer, salía con mis hermanos a jugar al parque de la colonia: un día era futbol; otro día, basquetbol, andar en bicicleta, jugar a las canicas y al trompo, así como salir al centro de la ciudad a comprar un helado. Por las noches, solía ver películas de superhéroes.
Reflexionando acerca de cómo han cambiado los hábitos de las niñas y niños, es muy notorio que actualmente nuestros parques están cada vez más vacíos, sin importar que sean vacaciones: hoy los celulares, ‘tablets’, ‘laptops’ y demás dispositivos móviles han capturado casi por completo la atención de nuestras infancias. A pesar de que en Querétaro recientemente se aprobó en la Legislatura del Estado una iniciativa de ley en la que se regula el uso de celulares en las aulas y con ello se espera incentivar la sana convivencia del alumnado en las escuelas, es necesario llevar a la práctica un sano desarrollo de nuestras niñas y niños en esta etapa vacacional.
Mamá, papá o tutor: estas vacaciones de verano son una gran oportunidad para disminuir el tiempo que pasamos frente a las pantallas. En cambio, podemos salir en familia a realizar actividades recreativas: hacer deporte, leer juntos, visitar museos, tomar cursos de verano y talleres, ir al parque, etcétera.
Inculquemos a nuestras niñas, niños y adolescentes hábitos saludables; compartamos y realicemos junto con ellos aquellas actividades con las que en nuestra niñez y juventud solíamos divertirnos: volvamos a disfrutar la realidad, sobre lo virtual.