Llegaron las festividades de Nuestra Señora de Santa Ana en el icónico Barrio Taurino en la Capital queretana. Un día esperado es la tradicional coronación de la Reina de sus fiestas. Durante años y después de la transición del Padre Morales José Morales Flores, quien fuera el presbítero durante casi 30 años, las campanas no habían vuelto a repicar con esa fuerza e intensidad.
El 18 de Julio en una noche estrellada, sin aire, sin lluvia. La Parroquia lucia resplandeciente. A sus afueras, un escenario hermosamente adornado para Coronar a su Majestad Valeria Agustina I. Al colocarle la Corona, las campanas comenzaron a resonar y los asistentes se llenaron de emoción, recuerdos, nostalgia y alegría. Su sonido anunciaba un nuevo reinado y el regreso a una antigua tradición.
Quizás Dios y la Madre de María en agradecimiento a la entrega y amor del Padre José Morales Flores, eligieron que trascendiera a la vida eterna el 27 de julio del 2010. Día después del día de Santa Ana; para cerrar con broche de oro las festividades con una emotiva misa en su honor. Este año en su XV aniversario luctuoso estuvo precedida por el Pbro. José Armando Vargas Gutiérrez. Sacerdote de fe y respeto a nuestras tradiciones, lo que nos hace pensar que podemos tener la confianza tanto los feligreses y aficionados taurinos que las campanas del Barrio de Santa Ana seguirán repicando con fuerza para recordar y honrar nuestro pasado.