El 9 de diciembre de 2005, millones vimos un grosero montaje televisivo: la captura «en vivo» de Los Zodiaco, dirigida por García Luna, hoy preso en Estados Unidos y narrada por Loret de Mola. Israel Vallarta pasó veinte años preso sin sentencia mientras los verdaderos criminales siguen libres. Como él, hay miles atrapados en un sistema arruinado donde solo 39% confía en los jueces y 67% sabe que la justicia se vende al mejor postor.
Este es nuestro pantano y la 4T lo quiere empeorar. La reforma judicial de 2025 no busca justicia sino control absoluto. El nuevo Tribunal de Disciplina tendrá poder para presionar y remover jueces que no obedezcan al partido en turno. La justicia será monopolio del ganador. Fue más fácil culpar a jueces que limpiar policías y fiscalías corruptas. La ironía: levantan una guillotina donde pondrán su cabeza cuando pierdan el poder.
La mentira en México es circular: el gobierno miente, el policía fabrica pruebas, el juez las certifica y el ciudadano asume que puede mentir y corromper. Sin confianza no hay justicia; sin justicia no hay Estado de derecho; sin ley solo manda el más fuerte, el mejor conectado. La verdad muere en un país donde todos mienten. Somos cómplices por omisión, esperando que la corrupción no derrumbe nuestra puerta mientras el sistema se desmorona. Este es nuestro pacto nacional: simular que hay justicia mientras, quizá de manera justificada, cada quien salva su pellejo. Un país de mentirosos.