La primer semana de la nueva era del Poder Judicial Federal inició con los nuevos Ministros de la Corte recibiendo el bastón de mando de algunos pueblos originarios e hincados en oración al dios Quetzalcóatl; esto va en contra del estado laico, y no envía el mensaje de reconocimiento a la dignidad de los primeros habitantes de México, ya que la serpiente emplumada es una deidad que no se reconoce por todos los americanos originarios, pues para los Huicholes, Mayos y muchas etnias del norte del país no es incluido como Dios.
En tanto, el Órgano de Administración Judicial, tuvo una primera semana llena de incertidumbre pues fue necesario que el personal administrativo de cada juzgado y tribunal federal informara cuantos juzgadores quedaban, lo que revela el serio peligro en el que se encuentra la justicia federal al no tener conocimiento del estado que impera en cada órgano jurisdiccional del país.
De ahí que esta nueva era, comenzó con rituales incongruentes, con juzgados sin jueces y jueces sin juzgados, lo que manda como mensaje, el rompimiento del concepto de justicia para todos los mexicanos, para ahora aspirarlo sólo por quienes apoyen al grupo político en el poder.