La detención de Nicolás Maduro en Venezuela por el gobierno de Estados Unidos, es un evento con amplio análisis de derecho internacional relacionado con la violación sistemática de derechos humanos al pueblo venezolano y la legitimidad de la detención por un país extranjero que busca primordialmente proteger sus intereses económicos.
Llama la atención la reacción del gobierno de México que condenó la intervención militar extranjera alegando respeto a los derechos humanos, a la autodeterminación de los pueblos y al derecho internacional.
Lo que se contradice con la reciente desaparición de la autonomía de los tribunales judiciales nacionales debido al despido masivo de jueces, magistrados y ministros; los constantes recortes al presupuesto que los dejan en una situación precaria y sin personal capacitado e imparcial, todo con la intención de manipular el sistema de impartición de justicia.
Toca a los mexicanos exigir al grupo político en el poder que internamente cumpla con el respeto de los derechos humanos en México y deje de colonizar los tribunales con políticos sin preparación en la función jurisdiccional que solo buscan complacer a los poderosos sin defender a los ciudadanos.