La construcción del Tren México – Querétaro ya comenzó. Este proyecto prioritario del Gobierno Federal busca modernizar y reactivar el servicio de transporte ferroviario del país, ya que también conectará con las ciudades de Guadalajara, Nuevo Laredo y Nogales. Se trata de una de las obras más importantes de la Presidenta Claudia Sheinbaum que impactará directamente en el estado, transportará a más de 30 mil personas todos los días y beneficiará a una población de 5.6 millones de personas.
El intercambio comercial y turístico que representa también generará derrama económica por la renta de maquinaria y compra de materiales de construcción, lo que incrementará el empleo local, teniendo como consecuencia el bienestar económico de todas las regiones por las que cruzará el tren. Es decir, esta obra representa la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum de que el desarrollo y progreso debe ser para todos.
Esta es una visión muy distinta a la que existió durante los gobiernos neoliberales, en los cuales predominó el interés por el lucro económico de empresas particulares y el uso de recursos públicos para realizar obras y posteriormente privatizarlas o “concesionarlas” a privados. Claro ejemplo de esto fue el NAICM en el lago de Texcoco, que fue cancelado por el expresidente AMLO debido a evidentes actos de corrupción, sobrecostos e inviabilidad del proyecto. Otro ejemplo es la licitación del mismo proyecto del tren México – Querétaro que realizó el gobierno de Enrique Peña Nieto en 2014, también cancelado debido a que se hizo público que la empresa ganadora de la licitación era la misma que construyó la “Casa Blanca” del presidente.
Ahora el proyecto está a cargo de la SEDENA y se tiene previsto concluir la obra en 2027. Una vez más, la 4T y la presidenta Sheinbaum demuestran que con honestidad, voluntad y sin corrupción, se puede gobernar en beneficio de los mexicanos y, en esta ocasión, en particular de Querétaro.