Logo Al Dialogo
3 de febrero 2026

Mario Maraboto

En noviembre del 2020 el gobierno de la 4T presentó la “Guía Ética para la transformación de México”, como esperada norma para evitar privilegios o prácticas clientelares que erosionaran la legitimidad del movimiento de degeneración, perdón, de regeneración nacional.

En las clases de Ética, en el nivel de educación media superior, se enseña que, entre los principios básicos de la ética figuran: Honestidad (no mentir), integridad (actuar con rectitud y respeto a los valores), equidad (trato justo y respetuoso), y responsabilidad (cumplir cabalmente con las deberes y las leyes). De todo ello, la tal guía sólo menciona el no mentir en 4 ocasiones, pero dentro del contexto del slogan “no mentir, no robar, no traicionar”; 3 veces se refiere a la integridad sólo referida al bienestar físico, y la responsabilidad se cita en 2 líneas. Es, pues, un documento más de propaganda doctrinal sin reglas claras, mecanismos de cumplimiento y sanciones.

A pesar de que durante la conmemoración del séptimo aniversario de la 4T, el pasado mes de diciembre, la presidenta Sheinbaum señaló que “no puede haber justificación moral, ética ni política para que quienes sirven al pueblo vivamos rodeados de lujos o privilegios”, varios políticos vinculados a la 4T han sido señalados por prácticas que contradicen dichos principios propagandísticos, reflejados en: mentiras, nepotismo, corrupción, irregularidades administrativas, uso electoral de programas y enriquecimiento (in)explicable, entre otros.

La falta de ética se ha dado constantemente en la 4T a partir de las continuas mentiras del EXpresidente en temas como el fin de la corrupción, el fin del huachicol, y el del desabasto de medicamentos, entre muchas más. De igual forma, algunos políticos y figuras cercanas a la 4T han sido mencionados investigaciones periodísticas por corrupción, irregularidades administrativas o enriquecimiento (in)explicable  como los senadores Adán Augusto y Salgado Macedonio, o los propios hijos mayores de AMLO. Asimismo se han documentado nombramientos y presencia de familiares de funcionarios en puestos públicos durante la 4T, mucho más que en sexenios anteriores.

Pero lo más relevante es el tema de la “integridad”, es decir, la cualidad de actuar siempre con honestidad, verdad y justicia. Informes periodísticos han listado compras irregulares y contratos otorgados sin licitación, y la información referente a las obras del pasado sexenio ha sido clasificada como de seguridad nacional a fin de no dar a conocer costos reales y ocultar posible corrupción aunque “ya cuando se descarrile el tren ya va a ser otro pedo”.

La corrupción no se investiga y si algo grave sucede se protege a los involucrados de más alto nivel como sucedió con la investigación del descarrilamiento del tren interoceánico en donde, además de ocultar información plasmada en la carpeta, no se solicitó la comparecencia del supervisor honorario de la obra ni de los proveedores de materiales y mano de obra, además de negar deficiencias ya investigadas por especialistas independientes.

La guía ética cuatrotera, sin mecanismos de cumplimiento y sanción claros, sólo queda como discurso propagandístico.

 

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados