Mtro. Alan Fernando Martínez Reyes/25 lecciones para el futuro
Cuando pensamos en democracia, casi siempre la reducimos al día de la elección. Al voto, a las campañas, a los partidos. Es fundamental, sí, pero no es lo único. La democracia verdadera se construye todos los días, en la relación cotidiana entre ciudadanía y gobierno. No solo vale por cómo elegimos, sino por cómo participamos.
El Consejo Querétaro para la Planeación Estratégica está realizando talleres de 18 temas distintos rumbo a la actualización del Plan Querétaro 2050. La semana pasada llevamos a cabo el taller temático de Democracia y Participación Ciudadana.
Partimos del reto de largo plazo contenido en el documento: lograr que en 2050 el 80% de las interacciones ciudadano–gobierno sean digitales y queden registradas en una plataforma homologada.
La conversación nos llevó a imaginar una participación de futuro: consultas en línea, plataformas digitales y el uso de inteligencia artificial para sistematizar miles de opiniones y convertirlas en información útil para la toma de decisiones. Pero también quedó claro algo esencial: no basta con infraestructura tecnológica. Las personas participan cuando ven que sus demandas no solo se escuchan, sino que se atienden.
El mundo ya debate el voto digital y experiencias como Estonia muestran que es posible avanzar con altos estándares de seguridad. El reto hacia 2050 es construir una democracia más ágil, más trazable y más cercana, sin perder la fuerza del encuentro presencial y el diálogo comunitario.
La visión es clara: más participación, más confianza y más resultados. Así se debe ver el Querétaro del Futuro.