25 lecciones para el futuro / Alan Fernando Martínez
Cada vez son más frecuentes los apagones.
A veces duran unos minutos. Otras veces interrumpen actividades, detienen negocios o alteran la rutina de miles de personas. Los vemos como incidentes aislados, pero en realidad son señales de la creciente presión sobre el sistema energético que vivimos en nuestro estado.
La energía está presente en prácticamente todo lo que hacemos. En la luz que encendemos al despertar, en el agua que llega a nuestros hogares, en nuestra red de internet, en los hospitales, las escuelas, las industrias y el transporte. Sin embargo, solemos pensar en ella solo cuando falta.
Durante los trabajos de actualización del Plan Querétaro 2050 que llevamos a cabo en CONSEQRO, especialistas coincidieron en que la respuesta no está en apostar por una sola tecnología. El futuro requerirá una combinación inteligente de soluciones como energías renovables, eficiencia energética, almacenamiento, generación distribuida, modernización de la red eléctrica y nuevas tecnologías que hoy comienzan a desarrollarse.
También señalaron que el debate no debe centrarse únicamente en cuánta energía renovable generamos, sino en cómo reducimos emisiones y utilizamos mejor la energía disponible. El desafío no es solo producir más electricidad, sino hacerlo de manera más limpia, eficiente y resiliente.
Querétaro tiene las condiciones para convertirse en un referente nacional en innovación energética. Ya existen avances en generación distribuida, adopción de tecnologías solares y proyectos que buscan fortalecer la infraestructura estratégica del estado, pero el éxito dependerá de la capacidad de coordinar esfuerzos entre Gobierno, empresas, academia y ciudadanía.