Mauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el VI distrito
En Querétaro, la responsabilidad pública no es un eslogan: es una obligación cotidiana de dar resultados y defender lo que se ha construido con años de trabajo institucional.
Hoy, más que nunca, ese compromiso se reafirma con decisiones que fortalecen la confianza ciudadana en sus autoridades.
Por ello, quiero reconocer la terna que envió en su momento el gobernador Mauricio Kuri para la designación de la persona titular de la Fiscalía Anticorrupción. Se trató de perfiles con formación sólida, experiencia en el servicio público y, sobre todo, con una convicción clara de que el combate a la corrupción no admite matices ni simulaciones.
Nuestro estado se ha consolidado como una de las entidades con mejores indicadores de transparencia, confianza institucional y competitividad del país. Y son estas calificaciones el resultado de años de disciplina administrativa, de contrapesos funcionales y de una ciudadanía que exige rendición de cuentas. Es un resultado que debemos defender y fortalecer.
Las cifras no mienten. De acuerdo con mediciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), entidades como Michoacán, Baja California y la Ciudad de México, gobernadas por Morena, registran niveles de percepción de corrupción cercanos al 89%, mientras que Querétaro se ubica entre los estados con menor percepción, alrededor del 67%. Asimismo, el estado ocupa el primer lugar nacional en Estado de Derecho y ausencia de corrupción, de acuerdo con el World Justice Project.
Estos indicadores no deben verse como una meta alcanzada, sino como un compromiso permanente. La confianza se construye día a día y puede perderse con rapidez si no se cuida la integridad de las instituciones. Por eso, la designación del titular de la Fiscalía Anticorrupción no es un trámite más: es una decisión estratégica para el futuro del estado.
En este contexto, la discusión en el Congreso debió estar a la altura de lo que la ciudadanía espera: responsabilidad, apertura y visión de largo plazo. Tuvimos que trabajar, construir consensos y privilegiar el interés superior de Querétaro por encima de cualquier diferencia política.
Con la designación de Carlos Alfredo de los Cobos Sepúlveda, estamos dando un paso en la dirección correcta. Su perfil aporta experiencia, conocimiento técnico y una trayectoria que permite anticipar un desempeño serio en una de las áreas más sensibles del sistema de justicia.
Desde el Poder Legislativo seguiremos acompañando las decisiones que fortalezcan el Estado de Derecho. Querétaro no puede darse el lujo de retroceder en lo que ha costado construir.
La ciudadanía exige resultados, y nosotros tenemos la obligación de estar a la altura.