Todo tiene un final. El próximo domingo 19 de Julio se llevará a cabo la final de la Copa del Mundo. Este partido enfrentará a España y Argentina.
Este partido debimos verlo el pasado 27 de Marzo en Qatar. Esta fecha enfrentaría a los recientes campeones de Copa América y Eurocopa, y no se realizó por la crisis de paz que había en Medio Oriente.
Particularmente en México este partido tiene un sabor especial. Hay quienes se sienten españoles y hay quienes odian a los españoles. Algo similar pasa con Argentina. Hay quienes adoran ese país y su futbol, y hay quien no los tolera.
Condimento le sobra a la final. Veremos (ahora si) el adiós de Messi. Y veremos también al que muchos piensan que es su sucesor: Lamine Yamal. Veremos si el arbitraje es factor a favor de Argentina, o si gana justamente como lo hizo a los ingleses. O podemos ver si por fin España se convierte en esa potencia que tiene ya mucho rato prometiendo ser.
En mi caso no hay un favorito. Siento más afinidad por España; pero, ¿Cómo no sentir simpatía por Messi y por ende, por su selección? En esta duda estaba cuando entró mi esposa al despacho y le pregunté a quien le va, y muy segura me dijo: “A España por supuesto. Tiene los mismos colores que el Atlético Morelia”. Ante tal muestra de seguridad e inteligencia emocional, no me ha quedado de otra que seguir su convicción.