Después de poco más de un mes de intensa actividad futbolera, nos pasa a todos que la resaca nos deja con la nostalgia de seguir viendo el mejor nivel del balompié mundial a nivel selección. Así es el futbol: polémico, divertido, histórico, espectacular, multitudinario, apasionante, impredecible, emocionante y cualquier adjetivo calificativo que usted le quiera poner.
Me quedo con lo polémico que fue el camino de la selección argentina para llegar a la final. El histórico campeonato de goleo de Kylian Mbappé, quien ahora es el máximo anotador en las Copas del Mundo. El título del que fue de menos a más, sin traicionar su valores y principios, el campeón España.
Reglas que seguramente no se quedarán en el formato de juego como la pausa de hidratación. Como dijo el escritor Juan Villoro, “el futbol va a la par de la vida en tiempo real” y esto es atentar contra ello. Así como se quitó el gol de oro y el gol de plata, esto tendrá que desaparecer.
Lo mejor: el trabajo de la selección mexicana. Se ve que tomaron modelos que han funcionado en otros países. Rafael Marquéz no empezará de cero; ya podemos decir que el proceso empezó mucho antes y durará cinco años. Ojalá se queden los egos fuera y vendrá al Tri quien esté mejor, quien quiera y quien esté dispuesto a dejar todo por la camiseta. Hay una base de jóvenes, tenemos figuras promesas como Morita; por fin se entendió que la estructura multidisciplinaria puede ganar muchas cosas, incluso campeonatos.
Ahora queda mejorar muchas cosas en la Liga MX. Ahí debe estar la verdadera unión y el negocio.