Quienes gustan del universo de la franquicia fílmica original de George Lucas, “StarWars” sabrán que la analogía con el mundial es porque por fin vemos a selecciones que después de un inicio incierto como España, Brasil o Portugal que empataron sus primeros duelos ante Cabo Verde, Marruecos y Congo, las aguas regresaron a su cauce y los portugueses pudieron golear a Uzbekistán, mismo caso de Brasil venciendo a Haití y España que superó con facilidad a Arabia Saudita.
Era lógico, en el marco de un mundial, hay circunstancias o factores que afectan como la presión; hay jugadores que llegan con una carga de trabajo fuerte de sus ligas y pasan por un periodo de adaptación; aunque los entrenadores analizan a sus rivales desde mucho antes, en una copa se hace ajustes sobre la marcha. Y tengo una teoría, en un sentido propio del mercantilismo laboral de cada jugador, un futbolista que se cotiza en miles de dólares busca mejores oportunidades para llegar a los niveles de ganar millones de dólares. No así una estrella ya consolidada, que un balón dividido lo peleará con menos intensidad, hasta que las fases definitorias así lo exijan.
Francia ha mostrado su potencial y al igual que Argentina, ya pusieron en juego su responsabilidad mundialista como selecciones superiores. Hay que esperar lo que pasará con selecciones como Inglaterra, Países Bajos, Noruega, Marruecos, Uruguay o Colombia, están levantando la mano como posibles protagonistas pero aun generan incertidumbre. Después de ver a las 48 selecciones, el verdadero mundial comenzará a partir de la siguiente ronda, creo que veremos grandes y emocionantes juegos definitorios. Ya vimos el despertar de los que se perfilan como figuras del torneo, Halland, Messi, Cristiano, Mbappé, Kane, entre otros.