La senadora de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) por Querétaro, Beatriz Robles, afirmó que en algunas ocasiones adquirió el servicio de arreglo y de imagen personal al interior de la Cámara Alta, lo cual era pagado con recursos propios y no del erario público.
Lo anterior, ante la polémica de un «supuesto salón de belleza», pagado con recursos públicos en el Senado de la República, espacio que acaba de ser clausurado.
Subrayó que en los gobiernos neoliberales, el Senado sí contaba con el servicio de estética y era pagado con recursos públicos, lo cual fue eliminado. Indicó que el recién espacio de estética que fue clausurado era operado por una persona, en apoyo al arreglo personal, principalmente para eventos importantes.
«He ido un par de veces; no es ni siquiera un salón de belleza, es un cuartito que simplemente tiene un espejo y una sillita y la chica, es una sola mujer, que te peina, y le pagas para que te peine, es todo. Sí (he adquirido este tipo de servicios), a veces tienes que hacerlo cuando tienes un evento importante, tienes que ir arreglado, ni siquiera esa persona está en el Senado todos los días», aseguró la senadora.
«Sin afectación a la ciudadanía»
Consideró que cualquier funcionario público que quiera adquirir un servicio relacionado con la estética lo puede hacer con recursos propios, lo cual no afecta a la ciudadanía. Concluyó que, al no haber este servicio dentro del Senado, cada legislador federal deberá prever tiempo y un espacio para realizar cambios a su imagen personal.