En México, muchas mujeres asumen la responsabilidad de sostener económicamente y emocionalmente a sus familias extensas o parejas que no contribuyen, generando un impacto profundo en su bienestar.
Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2023 (INEGI), el 62% de las mujeres son quienes realizan el mayor trabajo no remunerado en el hogar, incluyendo el apoyo financiero a familiares sin ingresos propios.
Esta carga silenciosa provoca desgaste físico, ansiedad y aislamiento social, además de dificultades para avanzar económicamente.
Muchas veces, estas mujeres no establecen límites claros, lo que perpetúa un ciclo de dependencia que afecta su salud mental y estabilidad financiera.
Los síntomas que deben alertar incluyen agotamiento constante, estrés, ansiedad, sensación de frustración y problemas para cumplir con sus propias necesidades básicas.
Reconocer esta realidad es vital para romper el ciclo y buscar apoyo.