La factura de luz mensual puede pegar duro al presupuesto familiar, especialmente si hay varios electrodomésticos en casa funcionando casi todo el día.
Muchos hogares en México no son conscientes de que ciertos aparatos —por su potencia, uso prolongado o eficiencia energética baja— representan hasta más de la mitad del consumo eléctrico del hogar.
Identificar esos “gastadores silenciosos” es clave para reducir costos sin sacrificar comodidad.
El problema se agrava cuando los equipos tienen varios años: un refrigerador viejo, aire acondicionado de ventana, calefacción eléctrica, calentador de agua, secadora, calentadores de ambiente o bombas de agua pueden tener motores o resistencias de alto consumo.
Encenderlos varias horas al día, o mantenerlos en stand-by, eleva el gasto sin que lo notemos.
En muchos casos, los hogares pagan de más durante meses sin saber por qué el recibo sube.
Desenchufar aparatos cuando no se usan puede reducir consumo “fantasma”: esos vatios que se consumen aunque el equipo esté apagado.
Especialistas estiman que esta práctica puede reducir entre 5% y 10% del consumo doméstico mensual si se desenchufa equipo innecesario. Además, evita riesgos de sobrecalentamientos o picos de consumo.
Además, con las variaciones en las tarifas eléctricas y climas extremos que exigen uso intensivo de refrigeración o calentadores, la carga se siente más fuerte.
Por eso conviene saber qué electrodomésticos consumen más electricidad, cómo identificarlos y cuándo vale la pena apagar o desenchufar.
Con esa información, familias enteras pueden ahorrar decenas o cientos de pesos al mes.
Ocho electrodomésticos que más consumen luz
Estos son los aparatos domésticos que suelen representar el mayor consumo eléctrico en hogares:
Refrigerador / Congelador — porque funciona casi 24/7 para mantener frío.
Aire acondicionado (ventana o minisplit) — especialmente en épocas de calor intenso.
Calefacción eléctrica o calentadores de ambiente — en climas fríos, pueden disparar el consumo.
Calentador de agua eléctrico / boiler eléctrico — al calentar agua continuamente, usa mucha energía.
Secadora de ropa eléctrica — seca ropa con resistencia eléctrica, consume mucho por uso prolongado.
Bomba de agua o bomba de pozo — si tienes tanque, bomba o sistema hidráulico en casa.
Horno eléctrico / estufa eléctrica / microondas en uso frecuente — cocinar con electricidad implica potencias altas.
Televisores, decodificadores, consolas, equipo de entretenimiento en “stand-by” prolongado — aunque a menor escala, su consumo constante suma si hay muchos dispositivos.
Cómo identificar los que más consumen
Observa la etiqueta de consumo energético (watts, amperaje) en el aparato — equipos antiguos suelen tener más demanda.
Si el aparato está encendido muchas horas al día — refrigerador, aire acondicionado, calentador — es candidato a alto consumo.
Si genera calor al usarse, o cambia temperatura de la casa rápidamente (calentar o enfriar), suele requerir más energía.
Si notas recibos de luz muy altos en época de uso intensivo (verano, invierno), puede ser señal de que estos aparatos son los responsables.
Apaga o desenchufa aparatos en “stand‑by”: muchos consumen aunque no estén en uso.
¿A dónde acudir?:
Comisión Federal de Electricidad (CFE) — para revisar tarifas y consumo en tu recibo.
Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) — para orientación sobre eficiencia energética de aparatos.
Estadística
60% de proporción de consumo pueden representar los 3‑4 electrodomésticos de alto consumo en el total del gasto eléctrico mensual de un hogar.
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¿Cómo pagar menos en tu recibo?
Sustituye aparatos muy viejos por modelos eficientes (con etiqueta de eficiencia energética).
Mantén buen mantenimiento: filtros limpios, sellos en refrigeradores, aislamiento térmico.
Evita uso excesivo de calentadores, secadoras y bombas — opta por métodos manuales o naturales.
Desenchufa todo cuando no uses: televisores, decodificadores, cargadores, consolas.
Aprovecha ventilación natural antes de usar aire acondicionado.
Haz auditorías de consumo eléctrico: compara tus recibos con el número de personas y dispositivos usados.