Comprar un auto seminuevo se ha vuelto la alternativa más común para miles de familiasque buscan movilidad con menor costo, pero también es uno de los mercados donde más fraudes se cometen.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), más del 55% de las quejas registradas en la compra-venta de autos usados está relacionada con engaños, manipulación del odómetro, adeudos ocultos o unidades reportadas como robadas.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) advierte que los grupos dedicados al fraude automotriz han migrado de lotes improvisados a plataformas digitales, donde replican identidades, fabrican facturas falsas y presionan al comprador para “cerrar rápido”.
Las señales de alerta más comunes incluyen vendedores que no permiten revisar documentos originales, precios demasiado bajos respecto al promedio del mercado, urgencia artificial para depositar “apartados”, negativa a permitir revisión mecánica, o evasión al solicitar identificación y comprobantes de propiedad.
También incrementaron los casos donde autos con reporte de robo circulan con placas clonadas, lo que pone al comprador en riesgo penal.
Según el Secretariado Ejecutivo del SNSP, cada día se registran más de 180 vehículos robados en México, y muchos terminan revendidos en redes informales.
En este contexto, la prevención es clave: conocer qué documentos son obligatorios, verificar su autenticidad, confirmar que no existan adeudos y recurrir a dependencias oficiales para validar el estatus del vehículo puede salvarte de perder miles de pesos o incluso de enfrentar problemas legales.