Visto como marketing urbano, cobra sentido el querer atraer nuevas inversiones y habitantes. No obstante, su utilidad es cuestionable para una planeación estratégica, urbana y económica, especialmente si las declarativas no derivan de un análisis autocrítico. Por un lado, preguntarnos por qué es importante que Querétaro sea “el mejor” en ciertos rubros y qué implicaciones tiene para su población. Por otro lado, compararnos con otras ciudades debería apuntar hacia incorporar nuevas estrategias, en lugar de dormirnos en nuestros laureles. Hablamos aquí sobre el resultado favorable de Querétaro en el Ranking de Ciclociudades, por ejemplo, pero nada se escribió sobre el hecho de que ocupamos el top 10 de los estados con mayor accidentalidad en seguridad vial .