Cuando tuve la oportunidad de ser servidor público, participaba unas reuniones muy interesantes, lideradas por la CONAGUA (en 2012, cuando ésta sí gestionaba dinero para estados y municipios).
Uno de los proyectos que se analizaban era una mega planta de tratamiento que se localizaría en una zona baja (inundable) entre el Municipio de Querétaro y el Municipio de Corregidora, cerca de las adjuntas del Río Querétaro y el Río El Pueblito, aprovechando la geografía; y un mega colector que captaría descargas sanitarias desde el Municipio de Huimilpan, y recorrería toda la margen del Río “El Pueblito” conectando con la mega planta de tratamiento.
Dicho proyecto requería una coordinación interinstitucional entre los municipios de Corregidora, Querétaro y Huimilpan, así como con la CEA y la CONAGUA. Finalmente, todo quedó en anteproyecto sin continuidad y sin recurso asignado por los cambios de administración.
Traigo el tema a colación debido a la visita del presidente de la República para anunciar la firma de un convenio en el que la “aportación” federal será únicamente la facilidad de permisos, concesiones e información, pero sin asignar recursos ni impulsar el cuidado del Área Natural Protegida “El Batán”.
Con este proyecto se pretende abatir el déficit de agua potable de la Zona Metropolitana de la Ciudad de Qro, sin embargo, como con la 5 de febrero, una mega obra no será la solución al problema si no se trabaja en renovar las redes de agua potable, reparar las fugas y promover una cultura del cuidado del agua en las y los habitantes de Querétaro.