Y tú, ¿alguna vez has escuchado una historia de terror de un puente anti-peatonal? Yo sí, una señora se cayo y se rompió el brazo en el de Plaza Boulevares. En otra ocasión, un señor me dijo que “me violaría” en el puente de la Central Camionera, razón por la cual no uso los puentes cuando oscurece.
Últimamente, usuarios de redes han dicho que estos puentes son para las personas con discapacidad, o para que los peatones no mueran atropellados. Pero, ¿alguna vez alguno de ellos ha tenido que caminar/sufrir uno de ellos? Si lo hubieran hecho en estas condiciones seguramente las respuestas serían muy diferentes. A veces, solo se siente empatía por aquellas causas que te atraviesan. Y es muy complicado entender los puentes desde el viejo paradigma del privilegio del auto.