En los últimos días, han circulado, por las redes sociales, imágenes y videos que muestran cómo la mayoría de las presas, lagos y lagunas del altiplano del país se encuentran prácticamente secos. Asimismo, en Querétaro, el sistema de cuencas que provee de agua a nuestra ciudad se encuentra en un punto crítico.
No cabe duda de que el cambio climático está provocando sequías severas en nuestro país, lo cual, aunado al fenómeno El Niño, exacerba la situación. Las autoridades en materia del manejo del agua y el medio ambiente de nuestro país ya contaban, años atrás, con diagnósticos que justificaban inversiones prioritarias en infraestructura para el saneamiento del agua, permitiendo la formación de reservas y optimizando su uso, pero poco se ha hecho al respecto.
La recuperación de ecosistemas mediante técnicas agroforestales puede ayudar a restaurar cuerpos de agua agotados por la sobreexplotación. Medidas como la tecnificación del riego y la captación de agua de lluvia son necesarias para asegurar el abastecimiento de agua en zonas como Querétaro, la cual tiene uno de los mayores riesgos por sequía del país.