Un tema que ha preocupado y ocupado en los últimos meses es el del proyecto “El batán, agua para todos”, en el que se pretende reusar aguas residuales para potabilizarlas para consumo humano. El proyecto presenta importantes vacíos que se han hecho saber a través de diferentes voces, tanto en el área técnica como en la financiera.
Particularmente, existen diferentes puntos que la propuesta no presenta o, cuando lo hace, no muestra todos los datos. Uno de ellos, sin duda, es el concerniente a las normativas ya que cita Normas Oficiales Mexicanas que no contemplan la potabilización de aguas residuales para uso humano. La más representativa es la NOM-127-SSA1-2021 que establece los límites permisibles de la calidad del agua solo regula parámetros microbiológicos, fisicoquímicos y algunos metales, pero no incluye contaminantes emergentes como fármacos, hormonas, compuestos perfluorados, microplásticos entre muchos otros.
Más aún, la NOM-127 establece claramente en sus apartados 3.1 y 5.1 que las aguas residuales no pueden ser utilizadas para consumo humano. Este punto por sí mismo muestra que el proyecto ha sido presentado a la legislatura, a medios de comunicación y a la ciudadanía omitiendo información decisiva para considerar su viabilidad.
Pretender simular con verdades a medias un proyecto tan importante, como lo es el abastecimiento de agua potable, es una gran falta de ética y de responsabilidad para quienes esperamos que quienes gobiernan velen por la salud y la seguridad de la sociedad.