Teresa García Gasca/Consejera del Observatorio Ciudadano de Querétaro
Conceptos similares, pero no iguales. La igualdad busca garantizar los mismos derechos, oportunidades y trato para todas las personas, mientras que la equidad ajusta la distribución de recursos (según las necesidades individuales) para asegurar una igualdad real. La igualdad debe ir acompañada de equidad para lograr los efectos de justicia social.
Sin duda es indispensable puntualizar las desigualdades que han limitado el crecimiento personal de las mujeres de forma histórica, pero no es suficiente con declarar que hombres y mujeres cuentan con las mismas oportunidades para su desarrollo, si no se establecen estrategias para cerrar las brechas a través de acciones que den piso parejo.
Los problemas que enfrentamos las mujeres para alcanzar nuestras metas profesionales y laborales están ligados a los estereotipos que continúan estigmatizando el papel que “deben” ocupar hombres y mujeres desde la infancia. Uno de esos papeles es justamente el que se nos ha asignado a las mujeres como las responsables de los cuidados del hogar y de la familia.
Por ello, la generación de políticas públicas e institucionales para establecer Sistemas de Cuidados es tan relevante, ya que se trata de garantizar derechos y mejorar la calidad de vida de quienes requieren cuidados y de quienes los brindan. En este sentido, parte de lo que se busca es la equidad, para distribuir justamente las responsabilidades de atención entre el Estado, el mercado, la comunidad y las familias, superando la sobrecarga histórica sobre las mujeres.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, el trabajo de cuidados, mayoritariamente no remunerado y realizado por mujeres, requiere reconocimiento, regulación y políticas que garanticen derechos laborales. Además, es necesario romper estereotipos que asocian el cuidado solo con mujeres, promoviendo la corresponsabilidad de hombres.
Garantizar la igualdad implica reconocer que hay desigualdad entre los diferentes sectores y poblaciones, por lo cual es necesario implementar estrategias que aseguren que todas las personas tendrán las mismas oportunidades de éxito de acuerdo a sus condiciones e intereses. Impulsar los Sistemas de Cuidados a nivel del Estado, de las empresas y de las instituciones impulsará el trabajo de las mujeres, su reconocimiento y, sin duda, su desempeño.