La economía gira en torno a la escasez. En la actualidad el mundo sufre alerta roja por minerales críticos: cobre, litio, tierras raras y antimonio. El cacao registra el mayor déficit histórico por clima y enfermedades en África Occidental. En México el impacto es desigual:
Cobre somos octavo productor mundial; precios récord atraen inversión y disparan ingresos mineros (Sonora lidera). Aquí la escasez global es oportunidad pura. Mientras que el litio tenemos una de las mayores reservas, pero LitioMx no produce ni una tonelada comercial en 2025. Para baterías de nearshoring seguimos importando 100%, pagando precios altos. Y de tierras raras y antimonio, dependencia casi total de China. Las restricciones 2025 provocaron desabasto en plantas automotrices y electrónicas. Y con el cacao, precios internos subieron hasta 20% por la crisis global; industria chocolatera absorbe costos o reduce gramaje.
Entre tanto el planeta pelea los minerales de la transición, México exporta cobre caro pero importa litio, tierras raras y antimonio caros. Sin procesamiento nacional propio, el nearshoring se quedará en ensamblaje de bajo valor. La oportunidad consiste en aprovechar su posición como productor de cobre para fortalecer su industria minera y atraer inversiones, mientras que la escasez global de litio, tierras raras y antimonio ofrece la alternativa de desarrollar capacidades de procesamiento interno y diversificar sus exportaciones. El reloj corre.