Pasada la Navidad, vemos en los basureros de muchos conjuntos habitacionales, en las calles y en los camiones de basura, que están llenos de envolturas, bolsas, moños, papel de color, confeti y toda clase de artículos que funcionaron para hacer llamativo el regalo de estas fiestas, ya sea para alguien en especial o para un intercambio.
Sumado a que los materiales utilizados son muy contaminantes por los colores, las bases químicas de las pinturas, los plásticos y microplásticos, así como por los procesos de producción, muchos de estos productos se utilizan por unas cuantas horas y terminan en la basura.
Pensar en reciclarlos es tan alejado de la realidad como ver los renos volando y repartiendo los regalos de tu casa, porque no es costeable y actualmente los procesos de separación y manejo de residuos en México no permiten que sea posible en prácticamente la mayoría de ciudades. Por ello, si queremos ayudar al planeta, es conveniente pensar en cómo crear estos intercambios circulares y ponernos de acuerdo para el próximo año.
Algunas ideas son el utilizar bolsas de tela o hasta de plástico, pero reutilizables y que cada año las reparemos para contar cuántos años logramos mantenerlas útiles para nuestros regalos y para el día a día. Otra idea es regalar productos útiles como jabones y detergentes biodegradables, con embalaje reutilizable. Así podemos sumar más ideas.