Cada año el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), identifica el número de establecimientos que abren en el país. Tristemente el 33% de estos negocios mueren el primer año y sumados al tercer año cierran 7 de cada 10. Algunas pequeñas acciones pueden aumentar la probabilidad de permanencia, pero sobre todo de lograr rentabilidad o utilidades, que sin ello, no logran ni pagar los costos de operación.
Una característica de los emprendedores es su valor, esfuerzo, decisión de arriesgar y determinación para hacerlo, así cuentan historias de emprendedores que se ven más como héroes que como planificadores. Pero tres características son importantes para sobrevivir: 1) Contar con un plan escrito que permita evaluar el avance de los objetivos y los momentos clave para tomar nuevas decisiones, 2) Personal, socios o equipo de mentoría con experiencia y conocimientos suficientes para apoyar la toma de decisiones, y 3) información de la evolución del negocio.
Estas tres pequeñas acciones crean una gran diferencia cuando factores externos afectan, o surgen problemas. Sin embargo, estas pequeñas acciones son poco valoradas y la experiencia del fracaso es más difícil documentarla. El entorno global nos indica que en 2026 podemos vivir situaciones similares a la pandemia como desabasto, escases, movimientos de tipo de cambio, etc. Esperemos lo mejor, pero planear y decidir a tiempo nos ahorra dinero y tranquilidad emocional. ¿Usted qué opina?