Prologis lanzó una oferta pública para adquirir el 100 % de Fibra Macquarie. No es un movimiento aislado. En 2024, el gigante logístico ya había comprado Terrafina por aproximadamente 2 billones de dólares, en ese momento la transacción inmobiliaria más grande en México. La operación consolidó su presencia en corredores clave de nearshoring y confirmó su apuesta por el mercado mexicano.
Hoy, con Fibra Macquarie en la mira, Prologis profundiza la misma estrategia, ganar escala en un sector que se volvió estratégico por el nearshoring y la reconfiguración de cadenas productivas globales. No se trata solo de metros cuadrados, sino de contratos dolarizados, buenos plazos, flujos estables y ubicación privilegiada.
En bienes raíces industriales, más activos significan mejor poder de negociación con arrendatarios, bancos y fondos de capital. En un entorno de financiamiento caro y competencia por activos intensa, consolidar portafolios puede marcar la diferencia entre liderar o quedarse atrás.
Para México, la señal es clara ya que el capital global no solo observa, está ejecutando.