La terapia ocupacional es una disciplina fundamental en la rehabilitación física, mental y social de las personas que enfrentan dificultades para realizar actividades cotidianas, ya sea por discapacidad, lesión o problemas de salud mental.
Su objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante actividades específicas que promuevan su autonomía y participación en la sociedad.
En México, más de 6.3 millones de personas viven con alguna discapacidad, de acuerdo con el INEGI, y muchas de ellas se benefician de la terapia ocupacional.
Se enfoca en habilitar a los pacientes para que realicen actividades de la vida diaria, como vestirse, cocinar o trabajar.
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El especialista diseña un plan personalizado que incluye ejercicios físicos, cognitivos y sensoriales, con el fin de que el paciente desarrolle habilidades específicas o recupere las que ha perdido; y es útil para personas de todas las edades, desde niños con trastornos del desarrollo, adultos que han sufrido accidentes o enfermedades debilitantes, hasta personas mayores que buscan mantener su independencia.
El 20% de los adultos mayores en México requieren algún tipo de rehabilitación para mejorar su calidad de vida, y la terapia ocupacional es una de las opciones más recomendadas.
¿Cómo elegir la terapia ocupacional adecuada?
Para escoger la terapia ocupacional correcta es importante buscar un terapeuta certificado, con experiencia en el tipo de tratamiento que necesitas.
El Centro Nacional de Rehabilitación y hospitales públicos como el IMSS o el ISSSTE ofrecen opciones accesibles, aunque también existen clínicas privadas.
Dependiendo del lugar y el tipo de tratamiento, las sesiones pueden variar en precio, desde los 300 a los mil 500 pesos por sesión.
Si necesitas terapia ocupacional, busca un centro especializado o consulta a tu médico para obtener recomendaciones.
Beneficios de la terapia ocupacional
Mayor independencia
Mejora en las capacidades físicas y cognitivas
Bienestar emocional.
Reinserción en la sociedad de manera más efectiva
Mejorar calidad de vida.
10 actividades comunes que se realizan en terapia ocupacional
Ejercicios de motricidad fina: Actividades como enhebrar cuentas o recortar figuras ayudan a mejorar la coordinación y el control de los músculos pequeños de las manos.
Tareas de autocuidado: Vestirse, peinarse o lavarse los dientes son actividades diarias que se practican para fomentar la independencia en el cuidado personal.
Entrenamiento cognitivo: Juegos de memoria, rompecabezas o actividades de resolución de problemas, diseñados para mejorar la atención, la concentración y la toma de decisiones.
Terapia sensorial: Uso de texturas, luces y sonidos para ayudar a las personas con trastornos del procesamiento sensorial, común en niños con autismo.
Actividades de cocina: Preparar comidas sencillas o realizar tareas como medir ingredientes, que ayudan a mejorar la planificación, organización y habilidades motoras.
Ejercicios de equilibrio y coordinación: Caminar sobre líneas rectas, usar balones de estabilidad o realizar movimientos específicos para fortalecer el control del cuerpo.
Uso de tecnología asistiva: Enseñanza para utilizar dispositivos como teclados adaptados, sillas de ruedas o herramientas de comunicación aumentativa para mejorar la independencia.
Actividades artísticas y manualesidades: Pintar, dibujar, hacer cerámica o tejido, que no solo mejoran la coordinación, sino también la expresión emocional.
Simulación de situaciones de trabajo: Realizar tareas que simulen el entorno laboral del paciente, ayudándolos a prepararse para reincorporarse a su empleo.
Entrenamiento de movilidad: Uso de bastones, andadores o prótesis para mejorar la movilidad de las personas que han perdido o disminuido su capacidad de caminar.
¿Para quién es la terapia ocupacional?
La terapia ocupacional está diseñada para personas de todas las edades y condiciones. Puede ser beneficiosa para:
Niños: Con dificultades de aprendizaje, trastornos del desarrollo o problemas sensoriales.
Adultos: Con lesiones, enfermedades crónicas, trastornos mentales o enfermedades neurológicas.
Adultos mayores: Para mejorar la autonomía y prevenir caídas.