La Comisión Reguladora de Energía (CRE) establece que el volumen de los combustibles está sujeto a variaciones físicas por temperatura.
Técnicamente, la expansión volumétrica de la gasolina ronda 0.1% por cada grado Celsius.
En jornadas donde la diferencia entre el pico máximo del día y la noche es de 8 a 10°C, la variación acumulada puede acercarse a ese 1%.
Sin embargo, el horario no es el único factor. Según reportes de verificación de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco),1 de cada 10 estaciones presenta irregularidades en litros despachados, lo que puede afectar mucho más que la variación térmica.
Si notas que tu tanque se vacía antes de lo habitual, el rendimiento por kilómetro cae sin causa mecánica o la bomba no marca ceros, hay señales de alerta.