Superar el cáncer infantil no siempre significa cerrar el capítulo médico. En México,el cáncer es la principal causa de muerte por enfermedad en niños de 5 a 14 años, según la Secretaría de Salud.
Sin embargo, los avances terapéuticos han elevado la supervivencia a más del 60% a cinco años, de acuerdo con datos oficiales del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (CENSIA). El reto ahora es otro: las secuelas.
Estudios clínicos retomados por el IMSS y organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud indican que hasta 70% de los sobrevivientes de cáncer infantil desarrolla alguna secuela a largo plazo.
Estas pueden ser físicas —problemas cardiacos, alteraciones hormonales, infertilidad, pérdida auditiva o dificultades de crecimiento—, cognitivas —déficit de atención o aprendizaje— y emocionales, como ansiedad o depresión.
Las señales de alerta incluyen:
Fatiga persistente
Bajo rendimiento escolar
Cambios conductuales
Retraso en el desarrollo
Problemas de memoria
Crecimiento irregular
La clave es el seguimiento médico continuo, incluso años después de la remisión.