“¡Premio mayor, premio mayor!” Es una frase que millones de mexicanos reconocen de inmediato.
Detrás de ese grito están las niñas y niños gritones de la Lotería Nacional, una de las tradiciones más antiguas del país y símbolo de transparencia en los sorteos públicos.
Su origen se remonta a 1771, cuando en la entonces Real Lotería de la Nueva España se designó a menores para anunciar los números ganadoresy dar confianza al público.
Más de dos siglos después, la figura sigue vigente y hoy incluye tanto niños como niñas.
Actualmente participan alrededor de 25 niñas y niños gritones, de acuerdo con información difundida por la institución.
Su función consiste en cantar números y premios durante los sorteos oficiales, frente a público y transmisiones en vivo.
Para lograrlo reciben capacitación intensiva en dicción, velocidad, lectura numérica, seguridad escénica y disciplina.
¿Cómo ser uno? La convocatoria suele abrirse en el primer trimestre del año. Los requisitos reportados incluyen tener entre 8 y 11 años, promedio escolar mínimo de 8.0, voz clara, disponibilidad de horario y autorización de padres o tutores.
Luego viene un casting donde se evalúa presencia escénica, lectura y capacidad para hablar fuerte sin nervios.
Ser niño gritón no es solo gritar: implica representar una tradición nacional, mantener buen desempeño escolar y aprender trabajo en equipo.
La Lotería Nacional también otorga una beca por su participación, según convocatorias públicas.